Trastornos de la personalidad

Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V) se considera un trastorno de la personalidad, aquellos rasgos persistentes referentes a la forma de percibir, relacionarse y pensar sobre el entorno y sobre uno mismo que resultan ser inflexibles y desadaptativos causando un deterioro funcional significativo o un malestar subjetivo.

El paciente afectado por un trastorno de la personalidad muestra un repertorio estable de pensamientos, sentimientos y conductas repetitivas y autoperjudiciales que no le permiten responder de un modo flexible a los cambios de la vida, fracasar en la toma de decisiones y provoca serias limitaciones en todas las esferas de la vida.

El sufrimiento emocional de los afectados, es percibido por ellos mismos como algo inevitable en vez de como un factor que debe aprenderse a evitar.

¿Cómo se diagnostica el trastorno de la personalidad?

Los trastornos de personalidad se diagnostican a través de la evaluación psicológica. Al principio, los afectados por este tipo de trastornos se muestran reticientes a buscar o recibir tratamiento, esperan a que alguna de las esferas de su vida diaria esté gravemente afectada (laboral, familiar…)

El tratamiento psicológico es un proceso largo pero necesario sobre todo en el caso en que el trastorno de personalidad esté unido a otro problema, como pueda ser un trastorno del estado del ánimo o abuso de sustancias.